Desmitificando uno de los miedos de la retirada deportiva

Desmitificando uno de los miedos de la retirada deportiva

“El deporte hará que llegues tarde al mercado laboral y sin experiencia profesional”. Cuántos deportistas no habrán escuchado esto más de una y de dos veces. Quienes os quieren y protegen tienen miedo, y lo transmiten, piensan que por haber apostado por el deporte puede que no estés preparado académicamente, o lo difícil que será afrontar la retirada competitiva y la búsqueda de empleo a partir de los treinta si no tienes experiencia profesional. 

El mercado laboral ha cambiado

Ya no hay trabajos “de toda la vida”, los becarios son más becarios que nunca, y el otro problema que había vinculado a esa transición y búsqueda de un nuevo empleo, se ha solucionado, afortunadamente el deportista de alto nivel ahora sí cotiza a la seguridad social. 

No es que cuando te retires no vayas a partir de la misma situación, es que el mercado laboral ha cambiado. Entiendo esta preocupación si pensamos en que antiguamente la gente tenía trabajos para toda la vida, hacían carrera dentro de la misma empresa y se jubilaban habiendo dedicado toda su vida al mismo oficio y a la misma compañía. Pero hoy, que la gente está continuamente reinventándose, el deportista tras la retirada será una persona más en ese proceso, pero con mucho terreno ganado. 

El mapa de tu talento

Para este post, voy a usar como referencia el libro: “El Mapa de tu talento”, de mi paisana Arancha Ruiz, en el que habla de las cinco etapas de la carrera profesional.  

1.     La elección de la carrera (18 años). La oportunidad para desarrollarte en lo que te interesa y de elegir una disciplina en la que te sientas cómoda e ilusionada, para que te dediques a ella con esfuerzo y aprendas de verdad. Que la elijas en esta etapa no significa necesariamente que te vayas a dedicar a esto en un futuro.

2. El primer empleo, aprendes (23-25 años). Aprendes a trabajar, adquieres hábitos de responsabilidad, comprendes la realidad de una organización, tomas contacto con las dinámicas de relación con compañeros y clientes, cometes errores en un puesto en el que las consecuencias todavía pueden ser pequeñas.

3.      En el siguiente empleo, decides (25-40 años). Es el momento de realización personal y profesional. Empiezas a tomar las decisiones valientes de tu carrera, mediante la elección y el descarte de alternativas. A veces la opción llega rápido y en otras se inicia un periplo de entradas y salidas de proyectos y empleos porque no acabas de encontrar el sitio a tu medida. Es el momento de conectar vocación con talento, los objetivos con los medios disponibles y la idoneidad con la oportunidad.

4.     A los cuarenta, comprendes (40-55 años). La crisis de los cuarenta te despierta de la realidad, encontrándote a mitad de tu carrera profesional. A esta edad comprendes realmente aquello en lo que disfrutas, en lo que tienes destreza, adquieres la vocación y cuentas con el talento para hacerla realidad.

 5.    A los cincuenta y cinco, re-emprendes (55-68 años). Todavía tienes, al menos diez años de desarrollo profesional. Las empresas están prejubilando, desprendiéndose de sus profesionales de más edad por sus altos costes y una malentendida inadecuación de su perfil. Con su experiencia y conocimiento, muchos se deciden a emprender.

Etapas paralelas

Si analizamos estas cinco etapas, como deportista seguiste el camino de tus intereses bien joven. Ese aprendizaje del primer empleo ya lo hiciste con tu primer club, probablemente en edad junior, antes que muchos de tu edad. Sí, te has centrado en el deporte, pero eso te ha permitido viajar, conocer culturas, idiomas, conocer gente diferente, profesiones diferentes dentro de tu área de interés que te ayudarán a escoger el siguiente empleo. 

Tu realización personal y profesional quizás coincide con tu madurez deportiva, y claro, estás más centrada en la competición que en tu desempeño laboral para cuando dentro de unos años toque retirarse. Pero es que ese aprendizaje que corresponde a esta etapa, también lo haces, en tu profesión de deportista.

La retirada realmente coincide con la tercera etapa, el momento de probarse, buscarse y encontrarse. Así, llegarás a la cuarta etapa al mismo ritmo que una persona que no ha sido deportista, por lo que todo aquello que te contaron de incorporarse tarde al mercado laboral, no es tan real. 

Aprovecha conocimientos, experiencias y contactos

Si consigues exprimir tu carrera deportiva, si trabajas tu modelo de negocio para ir abriendo vías secundarias de ingresos, y si vas trazando un camino hacia la reorientación profesional aprovechando la experiencia y contactos adquiridos, la retirada, la transición profesional será mucho más fácil. Además, si destacas en el deporte, si trabajas tu marca personal y tu visibilidad, hará que tengas delante experiencias, oportunidades y posibilidades que te ayudarán aún más a elegir, decidir, a reinventarte. Solo tienes que ser consciente de quién eres, qué sabes, qué resuelves, cómo lo haces y saber transmitirlo para que la gente entienda tu propuesta de valor.

Para ayudarte a este cambio de mentalidad, de identificar cuáles son los conocimientos, experiencias y contactos adquiridos y veas con perspectiva cómo transformarlos en tu beneficio para lograr tus objetivos, ya sea conseguir un empleo o emprender, te invito a que veas este video.

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